Archivos mensuales: noviembre 2010

Franquicia: Oportunidad en tiempo de crisis

El sueño de todo empresario que inicia un negocio de cualquier naturaleza, es encontrar y satisfacer necesidades de sus clientes, crecer de manera rápida y segura, en pocas palabras, tener éxito. A pesar de la pasión y de los ahorros de toda la vida invertidos por el nuevo emprendedor, las estadísticas dicen que solamente el 40% de los nuevos negocios completan el segundo año de vida.

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Comprobantes Fiscales Digitales: Opciones y reglas sobresalientes

Definitivamente que la reforma relacionada con los Comprobantes Fiscales Digitales (CFD’s) llegó para quedarse. A medida que transcurren los días para cerrar este 2010, los contribuyentes han empezado a reaccionar, inclusive con un grado de esperanza a que estas nuevas disposiciones las posterguen para 2012.

Antecedentes.

Los cambios que ha venido anunciando la autoridad fiscal, se deben a las reformas producidas en los artículos 29 y 29-A del Código Fiscal de la Federación (CFF) desde finales de 2009, las cuales quedaron en suspenso respecto de su entrada en vigor hasta el 1 de enero de 2011.

Desde 2004, los contribuyentes han podido emitir CFD’s en forma opcional, cuyas reglas se encuentran contenidas en el propio artículo 29 del CFF y en el capitulo I.2.11 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2010. Al entrar en vigor las nuevas disposiciones inherentes a este tema, se funden reglamentaciones de los que venían optando con los que habrán de estar obligados.

Tipos de Comprobantes que Prevalecen para 2011.

Los comprobantes que circularán en 2011, son los que se precisan a continuación:

  • Comprobantes Tradicionales: Son los comprobantes que actualmente utilizamos y que contienen los dispositivos de seguridad consistentes en la cedula del RFC del emisor y que son impresos en establecimientos autorizados por el SAT.
  • Comprobantes Fiscales Digitales (CFD): Son los que son emitidos actualmente por las empresas que optaron por hacerlo, de conformidad con las reformas que se introdujeron al CFF a partir de 2004.
  • Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI): Son los que serán emitidos de manera obligatoria a partir del ejercicio 2001.
  • Comprobantes Fiscales en Papel (CFP): Son los que serán emitidos por ciertos contribuyentes de baja capacidad administrativa, a partir de 2011.

La regla general es que todos utilicen a partir de 2011 un CFDI, existiendo algunas opciones para utilizar CFP’s o Comprobantes Tradicionales.

Opciones de Emisión.

Los comprobantes pueden ser emitidos por medios propios, mediante la adquisición, desarrollo o arrendamiento de los sistemas que requiera para ello. Ahora bien, en caso de que el volumen de operaciones (facturas emitidas) no sean de consideración o en el caso de que la empresa evalúe la conveniencia operativa, de resguardo y económica, podrá emitirlo a través de proveedores autorizados por el SAT, mismo que proporcionará los elementos para operar la facturación electrónica, controlando los folios y administrando los certificados de sello digital.

Los comprobantes serán totalmente digitales, por lo que, el contribuyente no requerirá guardar la impresión del mismo, sino el archivo que contenga el comprobante producido con terminación “xml”. La obligación del emisor es entregar precisamente el archivo que contenga el comprobante, ya sea mediante envío por internet o grabado en un dispositivo USB o CD. Ahora bien, si el cliente receptor, solicita el comprobante impreso, así lo deberá hacer.

Beneficios para los que optan en 2010 por emitir sus comprobantes.

Actualmente existen ciertos contribuyentes que han venido optando por emitir CFD. Las diferencias más importantes que se tendrán de cara a la reforma de 2011, es como sigue:

Situación 2010 2011
Expedición de CFD Opción Obligación
Requisitos Algunos del 29-A del CFF 29-A CFF
Autorización de folio Consulta opcional Consulta obligatoria
Sanción por no comprobar autenticidad No existe No deducción y/o acreditamiento
Emisión propia y por proveedor (ambas) RMF CFF
Comprobante impreso Obligación Cuando lo soliciten
Comprobantes menores a 2,000 pesos No aplicable De manera impresa
Informe mensual Obligatorio Obligatorio
Informe trimestral No aplicable Obligatorio

La regla I.2.23.4.1 de la RMF, publicada en el DOF el 14 de septiembre de 2010, precisa que los contribuyentes que durante el ejercicio fiscal de 2010 y anteriores hayan optado por emitir un CFD al amparo de lo dispuesto en el artículo 29 del CFF vigente al 31 de diciembre de 2010, podrán optar por continuar generando y emitiendo directamente CFD, sin necesidad de remitirlos a un proveedor de certificación de CFD para la validación de requisitos, asignación de folio e incorporación del sello digital del SAT.

Así pues, es recomendable, que – en tanto no termine 2010 – s e evalúe la conveniencia de optar por emitir CFD a partir de este ejercicio, evitando este proceso. Es importante hacerlo a través de medios propios. Si se hace a través de un proveedor autorizado, el beneficio de no timbrado, se extiende únicamente hasta el mes de junio de 2011.

El proceso de validación y certificación.

Los proveedores autorizados de certificación de comprobantes, serán los responsables de validar y certificar el CFDI, validando el sello digital, asignando el folio y firmando el comprobante. Esto quiere decir que los comprobantes que sean emitidos, deberán ser remitidos para timbrado, antes de ser entregados al cliente. Este proceso de validación puede tardar hasta 72 horas.

Opción de seguir utilizando comprobantes tradicionales.

La fracción II, del articulo decimo transitorio del CFF, para 2010, indica que todos aquellos contribuyentes que al 31 de diciembre de 2010, cuente con comprobantes impresos en establecimientos autorizados por el SAT, podrán continuar utilizándolos hasta que se agote su vigencia.

En el caso de que su empresa emita una cantidad baja de comprobantes, podría evaluar la conveniencia de hacer imprimir en el mes de noviembre o diciembre ciertas partidas, para cubrirse por los próximos dos ejercicios (2011-2012), esto en el evento de que le resulte gravoso este nuevo cambio.

Operaciones menores a 2,000 pesos.

La regla general es que todos los contribuyentes se encuentran obligados a expedir CFDI.

No obstante lo anterior, el quinto párrafo del artículo 29 del CFF, en vigor a partir de 2011, precisa que en el caso de operaciones cuyo monto no exceda de 2,000 pesos, se podrán emitir comprobantes fiscales en forma impresa. Para estos efectos los contribuyentes deberán solicitar la asignación de folios ante el SAT, y el Código de Barras Bidimensional que irá impreso en los comprobantes.

Los contribuyentes podrán emitir simultáneamente CFDI y comprobantes fiscales en forma impresa, conforme a esta facilidad.

Contribuyentes con ingresos menores a 4’000,000 de pesos.

De conformidad con la regla I.2.23.2.2., de la RMF para 2010, se establece que los contribuyentes que en el último ejercicio fiscal hayan declarado ingresos menores a 4 millones de pesos así como los que estimen ingresos iguales o inferiores para 2011, podrán emitir comprobantes fiscales en forma impresa, sin importar el monto que amparen, siempre que soliciten la asignación de folios ante el SAT, obteniendo el Código de Barras Bidimensional, que como dispositivo de seguridad habrá de contener el comprobante impreso.

Esta opción podrá ejercerse durante enero, febrero y marzo de 2011, con independencia de que los ingresos de 2010, hayan excedido los 4 millones de pesos.

Corolario.

Esta reforma, definitivamente trae aparejado una serie de cambios en el proceso administrativo. Hay que revisar muy bien la capacidad de los sistemas con que se cuentan, redes, servidores, computadoras, ancho de banda de internet, etc. Coordinarse internamente con su administrador de los sistemas o su asesor externo.

Preciso es el obtener cotizaciones de los diversos desarrolladores de soluciones para poder facturar en apego a estas disposiciones y tomar la mejor decisión.

“Prohibida la reproducción parcial o total. Todos los derechos reservados. Kim Quezada y Asociados, S.C. El contenido del presente artículo no constituye una consulta particular y por lo tanto Kim Quezada y Asociados, S.C., sus miembros y/o sus autores, no asumen responsabilidad alguna de la interpretación o aplicación que el usuario le pueda dar”

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¿Entrego gratificación o aguinaldo?

Es común que llegándose el mes de diciembre, los empresarios, movidos por la temporada y por una costumbre muy arraigada, se proyecten la entrega de ciertas gratificaciones a los trabajadores. Regularmente, mediante un cálculo mas apreciativo que basado en un desempeño real, se prepara una dispersión de bonos para el personal. En época – como se dice – de “vacas gordas”, esto tiene poca trascendencia. Actualmente es todo.

¿A que tiene derecho el trabajador?

De conformidad con la Ley Federal del Trabajo, tiene derecho a lo siguiente:

  • Aguinaldo anual, equivalente a 15 días de salario
  • Vacaciones, que parten de seis días en el primer año y van creciendo en dos días laborables hasta llegar a doce.
  • Prima vacacional, consistente en el 25% del monto de las vacaciones

Existen otros beneficios que se derivan de la relación laboral que no traigo a colación ya que quisiera centrar la atención en lo que concierne al “bono anual” o “gratificación anual”.

En el mes de diciembre, el empleado tiene derecho a recibir el aguinaldo en forma proporcional – para aquellos que no trabajaron todo el año- y en forma total para los que sí lo hicieron. Este debe ser pagado a más tardar el día 20 de ese mes.

Confusión de conceptos.

Existen varias compañías que tienen la costumbre de adelantarles utilidades a los trabajadores en el mes de diciembre. Sin embargo, para ello regularmente, no se toman en consideración las utilidades de la entidad generadas a noviembre y estimadas de diciembre. Es decir, buscar proyectar el resultado y base a ello, aplicar el 10% repartible y poder anticiparlo.

Ahora bien, el anticipar esas utilidades, si es que las hubiera, provoca un grave efecto fiscal, tanto para la empresa como para el empleado.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la Participación de los Trabajadores en las Utilidades en las Empresas (PTU), se obtiene de aplicar el 10% a la utilidad fiscal del ejercicio anterior (se calcula en base a un procedimiento especial contenido en el artículo 16 de la Ley del Impuesto sobre la Renta), y se entrega en el mes de mayo del ejercicio siguiente. Esta percepción se encuentra exenta para el trabajador, hasta 15 salarios mínimos y para la empresa es “deducible”, por así decirlo, de la base del pago del impuesto.

En segundo lugar, no hay que perder de vista, que regularmente todo lo que se le entrega al trabajador por su trabajo, integra base, para la determinación de las cuotas al seguro social (con ciertas excepciones), por lo que, puede salir muy caro, el entregar un anticipo a utilidades o bono, en el mes de diciembre, para finalmente andar pagando cuotas por el orden del 20% sobre los montos entregados.

Así las cosas, es recomendable en diciembre únicamente hacer entrega de aguinaldo, y el reparto de utilidades dejarlo para mayo del ejercicio siguiente, ya que cada concepto tiene sus beneficios fiscales, al no integrar para el pago de Seguro Social e Infonavit y no ser un ingreso acumulable para el trabajador, con ciertos topes.

Establezca bien sus métricas.

Es muy loable premiar la excelencia en el trabajo, sin embargo se puede convertir en un “boomerang”, cuando se hace incorrectamente. No es recomendable entregar bonos de manera apreciativa o sentimental. Esto provoca descontento y percepción de injusticia en el personal. Prepárese con tiempo. Por ejemplo, si usted pretende medir el desempeño del personal, de 2011, desde ahora planee o establezca los mecanismos de medición y póngalos en práctica a partir de enero; ya cuando llegue diciembre, usted tendrá una base de datos muy precisa, que quizás le indique, por ejemplo:

  • Puntualidad
  • Trabajos concluidos en tiempo
  • Logro de metas mensuales de ventas
  • Efectividad en cobranza
  • No mermas en almacén
  • Concluir la contabilidad en el plazo convenido
  • Entrega de informes en tiempo
  • Cuidado de metas en presupuesto de egresos
  • Ganar nuevos clientes
  • Incremento en ingresos
  • Concluir plan de entrenamiento

En fin, pueden existir cuantos puntos se pueda imaginar para ser medidos. El punto es que usted confeccione el o los que le son de beneficio y los administre durante el ejercicio. Al final, premie a las personas que efectivamente lo lograron. Durante el ejercicio, platique con ellas e indíqueles como van y que ocupan hacer para llegar a la meta.

Entregas de dinero “por fuera”.

Evite este tipo de prácticas. Como se comentaba anteriormente, irremediablemente provoca sentimientos de injusticia. Aparte, le trastoca el control interno y le contamina la información financiera. Esas prácticas no son propias de una institución.

Asesórese oportunamente. No entregue bonos, gratificaciones, premios, etc., sin antes medir los impactos con su asesor.

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Posada Orfanatorio Emmanuel

Como todos ya sabemos se aproxima la tan esperada temporada decembrina, especialmente para los niños y jóvenes del Orfanatorio Emmanuel, que desde hace varios años Kim Quezada® ha estado patrocinando, tanto con donativos como con la organización de un evento anual, que es la posada navideña, misma que ha contado siempre con el apoyo de los integrantes de nuestra firma, sus familiares, amigos y clientes, y que ha tenido como finalidad brindar un momento de alegría a los niños y jóvenes que por circunstancias del destino no tienen la fortuna de sentir el cariño de sus padres y de pasar la Navidad en un hogar familiar.

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¿Planeación fiscal o simulación de actos?

La evolución de la legislación mexicana, se ha basado principalmente en el hecho de irle cerrando opciones a los particulares. Desde que tenemos uso de razón, la creatividad técnica del especialista fiscal ha dado a luz esquemas o figuras que permiten eludir la carga tributaria.

Hace 20 años, abogados y contadores se empezaron a especializar en el tema fiscal provocando una cultura de la investigación y el estudio profundo de las normas jurídicas-contables. Ya con la llegada de las comunicaciones y la tecnología, el conocimiento se fue esparciendo a las nuevas generaciones y a otros niveles.

Hoy en día, basta participar en uno de los miles de cursos que se imparten a nivel nacional, para tener un recetario de esquemas, estrategias o figuras, que pareciera ser permiten optimizar la carga fiscal, desafortunadamente, no en todas las veces bajo el tamiz de la ley.

Ha surgido una generación de “vendedores” de estrategias, que a cambio de un porcentaje por “el servicio prestado” le proveen de jugosos “ahorros” a su negocio, inclusive asegurando que ellos corren con cualquier tipo de riesgo que se pueda generar en caso de que de “la estrategia” falle. Son tan versátiles que ofrecen firmar cualquier documento que garantice que ante una eventualidad pueden sacar delante al contribuyente, ya sea juicio, proceso, o hasta cárcel.

En esa venta despiadada de recetas o esquemas, se ha perdido totalmente la sensibilidad e inclusive la razón de negocios. Se dan interpretaciones inadecuadas a las normas tributarias o en su defecto, tan agresivas que rayan en lo absurdo, mal aplicando las normas elementales de nuestro bello lenguaje, el castellano. El problema es que se ha perdido la independencia mental que profesionalmente debemos tener, atendiendo a las reglas elementales de la ética. ¿Cómo va a existir una interpretación clara, transparente, sin tendencias, de una norma, cuando enfrente tenemos la posibilidad de cobrar cantidades millonarias de honorarias a cambio de soslayar una coma, punto y coma o algún requisito o condicionante de la disposición legal en estudio?.

El artículo 2180, del código civil federal, indica lo siguiente:

“Es simulado el acto en que las partes declaran o confiesan falsamente lo que en realidad no ha pasado o no se ha convenido entre ellas.”

¿Cuántas veces se recomienda por “asesores” el que se facture tal o cual cantidad de una empresa a otra, ajustando conceptos de servicios, que realmente no se dieron?. Al efecto el propio código, indica en su artículo 2181, las modalidades de simulación de actos:

a) Absoluta: Cuando el acto simulado nada tiene de real
b) Relativa: Es cuando a un acto se le da una falsa apariencia

Mas adelante en el artículo 2183, se indica que: “Pueden pedir la nulidad de los actos simulados, los terceros perjudicados con la simulación, o el Ministerio Público cuando ésta se cometió en transgresión de la ley o en perjuicio de la Hacienda Pública.”

Habida cuenta, es sumamente importante que usted haga revisar por un abogado o especialista de su confianza, cualquier “estrategia” o “esquema” que le ofrezcan para abatir la carga fiscal, ya que en la mayoría de las veces, su sustento técnico es sumamente débil a tal grado que aun no siendo simulación, puede traerle consecuencias irreversibles al no estar apegados a derecho.

El artículo 109, del Código Fiscal de la Federación, define el delito de defraudación fiscal, como sigue:

“Comete el delito de defraudación fiscal quien con uso de engaños o aprovechamiento de errores, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.”

Si bien es cierto que algunos abogados opinan que es difícil para la propia autoridad configurar el supuesto de simulación o defraudación fiscal, por la propia subjetividad que conlleva, es importante que usted sepa que estos delitos son castigados fuertemente con cárcel. Esa es la parte cruda que nunca le va a decir la persona que le va a “vender” una estrategia.

No está prohibido el que usted optimice sus recursos aplicando adecuadamente las leyes. Lo que sí lo está y tiene su consecuente riesgo, es que usted se deje engañar, por ejemplo pasando a su personal (nomina) a otra empresa ajena, a sabiendas de que le van a reducir el salario base de cotización a sus empleados, para pagar menos cuotas al seguro social e infonavit, aplicando “interpretaciones” de las leyes, de manera equivocada o sumamente agresivas, que seguramente en juicio difícilmente se tendrá éxito. Lo que regularmente no le dicen, es la clara responsabilidad solidaria que precisa, el artículo 15-A de la Ley de Seguro Social, recientemente reformada, que indica:

“Cuando en la contratación de trabajadores para un patrón, a fin de que ejecuten trabajos o presten servicios para él, participe un intermediario laboral, cualquiera que sea la denominación que patrón e intermediarios asuman, ambos serán responsables solidarios entre sí y en relación con el trabajador, respecto del cumplimiento de las obligaciones contenidas en esta Ley.”

Hágase asesorar por un especialista y sobre todo, que no tenga intereses económicos dependiendo el sentido de su consulta. Revise muy bien los efectos que pudieran derivar al tomar una u otra opción. Investigue por su cuenta – de ser necesario – los antecedentes del proveedor de este tipo de servicios, y la relación honorarios-tiempo invertido.

“Prohibida la reproducción parcial o total. Todos los derechos reservados. Kim Quezada y Asociados, S.C. El contenido del presente artículo no constituye una consulta particular y por lo tanto Kim Quezada y Asociados, S.C., sus miembros y/o sus autores, no asumen responsabilidad alguna de la interpretación o aplicación que el usuario le pueda dar”

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La importancia del Reglamento Interior de Trabajo

Es de vital importancia para el buen desarrollo de las actividades que se realizan en toda empresa o establecimiento la implementación de un instrumento que contenga de forma expresa y detallada las disposiciones obligatorias para trabajadores y patrones en el desarrollo de éstas, para ello la Ley Federal del Trabajo (en lo sucesivo denominada la “Ley”) en su Capítulo V del Título Séptimo contempla la utilización de un instrumento jurídico conocido como el “Reglamento Interior de Trabajo”.

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