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Nueva Jurisprudencia en Materia de IVA para Constructores

El artículo 9 fracción II de la Ley del IVA establece que la venta de casas habitación está exenta de dicho impuesto, y el artículo 29 del Reglamento de la misma ley asimila a la venta de casas habitación, estableciendo que “la prestación de los servicios de construcción de inmuebles destinados a casa habitación, ampliación de ésta, así como la instalación de casas prefabricadas que sean utilizadas para este fin, se consideran comprendidos dentro de lo dispuesto por dicha fracción, siempre y cuando el prestador del servicio proporcione la mano de obra y materiales”.

A raíz de lo anterior, se suscitó la Contradicción de tesis 252/2015 entre la Primera y la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, pues una de las salas sostenía que para equiparar el servicio de construcción a la venta de casas habitación, era necesario que el mismo contribuyente que construía, también vendiera dichas casas, mientras que la otra sala consideraba que aunque las dos actividades (construcción y venta) se realizaran por separado, el servicio de construcción de casas habitación estaba exento de IVA.

Dicha contradicción quedó resuelta mediante tesis de jurisprudencia P./J. 4/2016 (10a.) publicada en el Semanario Judicial de la Federación el 12 de agosto de 2016, en la cual se definió que el beneficio tributario previsto en el artículo 29 del Reglamento de la Ley del IVA, consistente en la exención del IVA para el servicio de construcción, y que fue motivado por consideraciones de naturaleza social, por lo tanto, para que se actualice la referida exención basta la enajenación del inmueble destinado a casa habitación o bien, la sola prestación del servicio de construcción o ampliación de dicho inmueble pero siempre que este servicio se preste de manera integral por proporcionarse la mano de obra y los materiales.

Lo anterior aclara que no es necesario que el contribuyente que preste servicios de construcción o ampliación de inmuebles destinados a casa habitación, también se dedique a la venta de dichos inmuebles, puesto que el hecho de construir una vivienda y entregarla al consumidor final se equipara a una venta de casa habitación, en beneficio de dicho consumidor final que de una u otra manera, adquiere una vivienda (previamente construida o por construir).

Sin embargo, la jurisprudencia aclara que si el constructor contratado por el consumidor final para edificarle su casa, subcontrata servicios o materiales,  no estaríamos en el supuesto de la exención y, por tanto, al no operar ésta, respecto de aquéllos servicios y materiales se deberá realizar el traslado y el entero del impuesto correspondiente. Dicha aclaración contenida en la última parte del texto jurisprudencial, se encuentra sustentada por la transcripción del debate que llevaron a cabo los ministros de la Corte antes de votar dicho texto, sin embargo sería prudente esperar la transcripción de los considerandos para asegurar que éste es precisamente el sentido de la determinación de la Corte.

La anterior jurisprudencia representa un beneficio para el consumidor final exclusivamente, mientras que para los constructores representa un incremento en su carga tributaria, pues el contratista general (quien fue contratado por el consumidor final para construir la vivienda) pocas veces tiene la capacidad de realizar toda la obra y de vender todos los materiales, mientras que en la mayor parte de los casos, a su vez subcontrata partes de la obra o adquiere de diversos proveedores los materiales de construcción, y de acuerdo al criterio antes explicado, dichos subcontratistas o proveedores de materiales de construcción le deben trasladar el IVA contratista general, IVA que se convierte en un costo para él, ya que el servicio que factura al consumidor final se encuentra exento de IVA, por lo que el contratista no puede acreditar el IVA trasladado por sus subcontratistas y proveedores de materiales de construcción.

Si bien el criterio antes citado aparentemente representa un beneficio para la población, al no tener que pagar el consumidor final el IVA del servicio de construcción, al representar también una carga fiscal para el contratista, seguramente provocará el encarecimiento de la vivienda, pues el contratista muy probablemente incrementará los precios de sus servicios para poder mitigar el efecto del no acreditamiento del IVA trasladado por sus proveedores, lo cual a la larga neutralizará el beneficio que la Corte pretendió otorgar a los consumidores finales del servicio de construcción de vivienda.

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Lic y M.D. Vladia Mucenic Lic y M.D. Vladia Mucenic

Socia del Área de Legal, Licenciatura en Derecho egresada de la Universidad de Bucharest, Rumania. Maestría en Derecho Corporativo Internacional en la Universidad Iberoamericana y Maestría en Impuestos en el Instituto de Especialización para Ejecutivos


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